miércoles, 14 de octubre de 2009

triste final

Démosle fin a la alegria inaudita que abatalló nuestros corazones con mentiras y caricias.
No quiero conocer más la razón de mi existencia, pues recordarte me hace mal y envenena mi conciencia.
Odiaria tener que odiarte, pero es la única manera, para que me olvides de alguna forma y no olvides mi amarga boca.
Sé que siempre lo supe y nunca nos prevení.
Sé que anticipaste todo esto pero yo nunca te oí.
Sé que todo es mi culpa y por eso debo decir:
démosle fin a todo esto, a este circo de pasión, que el amor se fue temprano, acabada la función.
Cerremos nuestra historia, de fuego color amor, querámonos con distancia, aprendamos a decir adiós.



Marzo de 2007

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