No quiero conocer más la razón de mi existencia, pues recordarte me hace mal y envenena mi conciencia.
Odiaria tener que odiarte, pero es la única manera, para que me olvides de alguna forma y no olvides mi amarga boca.
Sé que siempre lo supe y nunca nos prevení.
Sé que anticipaste todo esto pero yo nunca te oí.
Sé que todo es mi culpa y por eso debo decir:
démosle fin a todo esto, a este circo de pasión, que el amor se fue temprano, acabada la función.
Cerremos nuestra historia, de fuego color amor, querámonos con distancia, aprendamos a decir adiós.
Marzo de 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario